Normalmente cuando alguien se va a casar todo el mundo le
recomienda tener mucha comunicación. Y no es que sea un mal consejo, pero lo
que no dicen es que es eso de comunicación o con que se come.
No soy una persona versada en el tema, lo que se sobre la comunicación
lo he aprendido a base de experiencia y observación. Diría que el presente son
mis conclusiones sobre la comunicación.
Primero debo decir que me parece sumamente importante
aclarar los objetivos, no nada más de la conversación que estas a punto de
tener, sino también en todo lo que se emprende en la vida.
En base a estos posibles objetivos he separado las
conversaciones entre 2 personas en 4 escenarios que he tratado de
ejemplificarlos en un ambiente laboral de oficinas para su mayor comprensión, aquí
los expongo:
- · Platica de cafetera.
Esta platica, normalmente, no tiene que ver con el trabajo, al fin de cuentas están en un descanso, más bien hablan de temas de poca trascendencia como: el clima, su deporte favorito, política, etc.
¿Cuál es el objetivo de conversar de temas como estos? Bien dado que ninguno de los dos tiene injerencia en como resultaran los temas previstos, el objetivo es entretenerse, despejar un poco la cabeza para después retomar sus actividades más importantes.
- · Platica con el jefe.
A veces incluso no estaremos de acuerdo con lo que nos están diciendo pero el jefe es el que manda.
Así que la balanza está cargada en este caso, uno de los interlocutores tiene total injerencia en el resultado del tema a tratar y el otro ninguna (o eso parece), la verdad es que estar en esta posición es muy difícil para lograr el resultado que se desea, pero no es imposible
- · Platica con el subordinado.
Sin embargo para propósitos de la analogía el escenario es con el subordinado. Este escenario se puede pensar que es el mismo del anterior, y así es, pero visto desde la otra óptica.
En este caso es cuando la voz de mando la llevo yo y puedo, al menos en teoría, imponer mi voluntad.
Igual yo recomiendo escuchar al subordinado y considerar su opinión cuan valiosa esta es, pero no pierdan de vista que la última palabra si es del jefe
- · Junta de accionistas
Porque en este caso las decisiones son compartidas, la voz de ninguno debe tener más fuerza que la del otro y definitivamente esta es la comunicación más difícil.
Al mismo tiempo tenemos que ser firmes en lo que creemos y abiertos a las convicciones de tu socio y eso nunca es sencillo.
Al final de cuentas todo es
asunto de actitud. Si te encuentras en el escenario de la cafetera no te enganches
con la discusión y la polémica, recuerda que sin importar el resultado de tu
conversación el clima no va a cambiar.
Si hablas con tu jefe recuerda
mantener la cordura, hablar en un tono subido te puede perjudicar más de lo que
te beneficiara.
Si, por el contrario, es tu
subordinado recomiendo que hables con respeto, se atraen más moscas con miel
que con hiel pero no pierdas tiempo sobre-explicando tus razones al final de
cuentas él tiene que obedecer.
Y si hablas con tu socio recuerda
que lo tienes que convencer y que se tienen que ver todos los días (laborables)
así que se firme pero también aprende a escuchar.
No siempre se puede lograr todo
esto, no es nada sencillo, sobre todo para los que nos gusta tener la razón y
hacer que los demás piensen igual. Pero la práctica hace al maestro
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